La vivienda nueva iniciada cae un 34% en Euskadi en 2025
La vivienda nueva iniciada ha descendido un 34% en Euskadi en 2025, mientras que ha aumentado en vivienda protegida hasta las 1.034 unidades, segundo mejor dato desde 2015. Ese es una de las principales datos que revela un informe del Observatorio Vasco de la Vivienda, que también revela una caída del 39% en la vivienda terminada.
Concretamente, en el conjunto del año se iniciaron 1.395 viviendas, frente a 2.110 en 2024, lo que supone un descenso del 33,89%. La caída se explica por el desplome de la iniciativa privada en vivienda protegida en régimen de compra, que pasa de 930 viviendas iniciadas en 2024 a 104 en 2025, un retroceso del 88,82%. Esta contracción es el principal factor que arrastra a la baja el dato global de inicios.
En contraste, la vivienda protegida concertada impulsada por el Departamento crece hasta 732 viviendas iniciadas, un 25,77% más que el año anterior, reforzando el papel de la iniciativa pública. En el ámbito del alquiler protegido, 2025 registra 1.034 viviendas iniciadas en esta modalidad (820 VPO, 42 viviendas sociales, 34 viviendas tasadas y 138 alojamientos dotacionales), lo que convierte al ejercicio en el segundo con mayor volumen de actividad en alquiler de la serie 2015-2025, solo por detrás de 2024. Este nivel se sustenta en la promoción pública, especialmente a través de la sociedad pública Visesa y del propio Departamento, alcanzando el mayor registro de actividad pública en alquiler de la última década.
En cuanto a las viviendas terminadas, en 2025 se finalizaron 1.184 viviendas, frente a 1.956 en 2024, lo que supone un descenso del 39,47%. La vivienda protegida terminada suma 947 unidades, también por debajo del ejercicio precedente. La iniciativa pública en terminaciones se sitúa en niveles mínimos del último decenio, en coherencia con el descenso de inicios registrado en ejercicios anteriores. Sin embargo, el régimen de alquiler alcanza su máximo de la serie 2015-2025 en viviendas terminadas, impulsado especialmente por el alquiler asequible, que gana peso relativo dentro del total finalizado y amortigua parcialmente la caída en otras modalidades.
El cierre de 2025 refleja, por tanto, un mercado tensionado en precios y activo en transacciones, pero condicionado por una reducción significativa de la producción residencial. La combinación de precios al alza, dinamismo en la demanda y menor volumen de nueva oferta plantea un escenario en el que el refuerzo del alquiler protegido y asequible se consolida como eje estratégico para mejorar el acceso y equilibrar el mercado en los próximos ejercicios.


